viernes, 21 de julio de 2017

Pinar de Cánava - Jimena

UNA DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PARAJE DE CÁNAVA ES LA ABUNDANCIA DE AGUA AL EXISTIR DIVERSAS FUENTES Y CASCADAS QUE PERMITEN EL DESARROLLO DE UNA FRONDOSA VEGETACIÓN.

Se trata de un bosquete de pinos carrascos centenarios, de un tamaño excepcional con un alto valor ecológico y paisajístico.
Cánava, el paraje en el que se ubica el pinar, está cercano al pueblo y allí se halla situada la ermita de la patrona, la Virgen de los Remedios; es un paraje con una lonja de piedra y un escenario en el que se celebran actos sociales y verbenas del pueblo. La zona es muy agradable para pasar el día o para dar largos paseos.
En octubre de 2001, por el Decreto 226/2001, fueron nombrados los primeros monumentos naturales de Andalucía, entre los que se encuentra El Pinar de Cánava, cuya consecuencia más notable ha sido la prohibición de la actividad cinegética en su ámbito.
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Nombre científico: Pinus halepensis Miller
Nombre común: pino carrasco, pino de Alepo
Denominación popular: Pinar de Cánava
Localidad (Provincia): Jimena (Jaén)
Edad estimada: centenarios

(Antonio Rigueiro)

Cernunnos - Asturias

También lamado Cernunos Cernunnos. Dios de la vegetació y de las fuentes, del que toma su nombre un concejo asturiano. Aún existe en el concejo de León, en el parque natural de La Candamia, una copia de la fuente dejada a Iove Candamus (Júpiter Candamu) por los romanos en señal de sincretismo.
En las escasas representaciones que se encuentran de este dios aparece con cuernos en la cabeza, portando un torque de oro en una mano, simbolizando el poder y riqueza, y en la otra una serpiente que representa la abundancia y la fertilidad.
Los pueblos de Cermoño (uno ubicado en Salas y el otro en la parroquia de Coro (Villaviciosa), son llamados en honor a él.

El dragón de la Gotera

La leyenda tiene sus matices en boca de las gentes, de generación en generación, contando la existencia del culebro o cuélebre en la garganta de La Gotera, que plantaba su barriga en el Bernesga y exigía una oveja diaria para alimentarse.
A un vecino de La Vid a quien le correspondía el turno de alimentar al culebro, y que no tenía ovejas, se le exigió entregar a su hija pero la moza se encomendó a San Lorenzo, que estaba guerreando en Tánger.
Vino el Santo con sus dos hermanos más pequeños, Vicente y Pelayo, amasaron una torta con tierra carbonosa de sus pagos, cardenillo de cobre de La Profunda, unto de carro y se la dieron al culebro que se indigestó y así pudo matarlo con su lanza cuando abrió sus fauces al arrojarle desde la peña un feje ardiendo.
Los hermanos murieron asustados y les dio sepultura construyendo una ermita en lo alto de la Peña y allí un túmulo con el arca de alabastro que traía una acémila. Con las costillas del culebro fabricó el armazón de la ermita.
Efectivamente, allí están impresas las herraduras de la mula, en la roca viva y son siete, ese número cabalístico de culto a la fertilidad.

Los malus vientus - Cáceres

Los Malus Vientus son un extraño fenómeno meteorológico similar a un tornado, este remolino de aire suele presentarse en Las Hurdes y se caracteriza por aparecer de forma imprevista, lo hace en silencio, sin oírse la agitación del aire.
Este fenómeno sorprende a rebaños enteros de ganado aspirándolos literalmente hasta hacerlos desaparecer, para posteriormente volver a depositar los animales intactos en el mismo lugar ante la mirada anonadada de los ganaderos hurdanos.

(Extremadura misteriosa)

La dos estatuas discretas - Granada

Hace tiempo vivía en la Alhambra un hombrecito muy divertido, llamado Lope Sánchez, que trabajaba en los jardines. Todo el día cantaba y era el alma y la vida de la fortaleza. Al cesar en el trabajo, se sentaba en un banco de piedra de la explanada y al son de la guitarra se ponía a cantar largos romances.
Una noche de San Juan, los habitantes de la Alhambra, hombres, mujeres y niños, subieron a la montaña del Sol, que se eleva detrás del Generalife, a celebrar la verbena. Era una noche de luna, y todas las montañas parecían de un verde plateado. En el punto más elevado de la montaña encendieron una hoguera, según costumbre heredada de los moros.
Transcurría la noche alegremente, y Lope Sánchez no daba punto de reposo a su guitarra. Mientras duraba el baile, Sanchica, hija del guitarrista, y unas amigas, se apartaron a dar una vuelta por las ruinas de un antiguo castillo moro, y la primera acertó a encontrar una escultura de azabache curiosamente tallada: era una manita cerrada, con el pulgar muy aplastado contra los demás dedos. Loca de alegría, corrió al lado de su madre con el hallazgo, que fue objeto de vivos comentarios y despertó desconfianza en algunos supersticiosos. En estas discusiones, se acercó un soldado que había servido en África, y, después de examinar la mano, dijo: «Eso es de una gran virtud contra el mal de ojo y toda clase de hechizos. Te felicito, amigo Lope; eso traerá buena suerte a tu chica».
Al oír esto, la mujer de Lope Sánchez ató la manita de azabache a una cinta y la colgó del cuello de su hija.
La vista del talismán trajo la conversación sobre las supersticiones más difundidas acerca de los moros, y una anciana contó una larga historia del palacio subterráneo del interior de aquella montaña, donde Boabdil y su corte se dice viven encantados. «Entre aquellas ruinas -dijo, señalando a un punto lejano de la montaña donde se veían algunos vestigios de muralla y montones de tierra- hay un agujero negro, muy hondo, que baja hasta el centro mismo de la montaña.»
Sanchica escuchó el relato con gran atención, y, como era muy curiosa, sintió anhelos de asomarse al pozo. Se apartó con disimulo de sus compañeros y fuese a las ruinas, y después de dar muchas vueltas, se encontró ante una cavidad muy profunda. En el centro de aquella cavidad se abría la boca del pozo. Sanchica acercóse al borde, para mirar dentro; arrimó una gran piedra, haciéndola rodar, y la empujó al fondo. Durante algún tiempo estuvo cayendo en silencio; luego chocó contra alguna roca saliente y fue rebotando de un lado a otro, produciendo en su caída un ruido de trueno, hasta que llegó al agua y todo quedó en silencio.
Pero el silencio no duró mucho. Como si algo se hubiera despertado en aquel abismo, empezó a subir un rumor cada vez más fuerte, como de colmena. El ruido crecía y crecía, mezclado con un sordo chocar de armas y toques de corneta, como si un ejército se aprestara para la batalla bajo aquella montaña.
La muchacha se retiró, horrorizada, y volvió al lugar donde había dejado a sus padres y a sus compañeras. Todos se habían marchado y la hoguera estaba apagada. Las fogatas encendidas en las montañas y en la Vega estaban extinguidas. Sanchica gritó, llamando a sus padres, y como nadie le contestara, emprendió la bajada hacia los jardines del Generalife, hasta llegar a la alameda que conduce a la Alhambra, donde se sentó para tomar aliento. La campana de la torre de la Alhambra desgranó las doce. Todo parecía tranquilo; cuando, de repente, vio aparecer a lo lejos una cabalgata de guerreros moros que bajaban por la vertiente de la montaña. Unos iban armados con lanzas y otros con cimitarras y mazas de guerra. Los caballos cabriolaban orgullosos y los jinetes tenían una palidez mortal. Entre ellos cabalgaba una hermosa dama con una corona.
Seguía una comitiva de cortesanos magníficamente ataviados con ropajes y turbantes de diversos colores. En medio cabalgaba el rey Boabdil el Chico, con su manto real cuajado de rica pedrería y una corona que resplandecía de brillantes. Sanchica lo reconoció en su barba rubia y en su semejanza con el retrato tantas veces contemplado en la galería de cuadros del Generalife. Se quedó embelesada ante la regia cabalgata.
Cuando hubieron pasado los últimos caballeros, levantóse para seguirlos. Entró la cabalgata por la gran puerta de la Justicia, que estaba abierta de par en par.
Sanchica Jos hubiera seguido, de no haber visto una entrada en el suelo que abría un paso bajo los cimientos de la torre. Metióse por allí y se animó a seguir adelante al hallar una escalera labrada en la roca y un pasadizo abovedado alumbrado de trecho en trecho por una lámpara. Llegó, por fin, a un gran salón construido en el centro de la montaña, magníficamente amueblado al estilo morisco. Sentado en un diván había un viejo moro dormido, y a poca distancia una hermosa dama. Tañía una lira de plata, y Sanchica recordó la historia de una princesa cristiana encerrada en el centro de la montaña por un mago árabe a quien mantenía dormido por arte de magia con el encanto de la música.
La dama, al ver a una persona en el salón, dejó de tañer y le preguntó si aquella noche era la verbena de San Juan. La niña le contestó que sí, y al saberlo se puso muy contenta, porque en la noche de San Juan se suspendía el poder del hechizo a que estaba sometida. Rogó a la muchacha que frotara el amuleto que llevaba colgado contra su cinturón y, después de hacerlo, quedaron rotas las cadenas que la sujetaban al suelo. Entonces, tomándola de la mano, subieron a la superficie, y allí le dijo: «Voy a enseñarte la Alhambra tal como era en sus días de esplendor; vas a poder verlo todo muy bien, puesto que llevas un talismán encantado».
Sanchica siguió en silencio a la dama. Penetraron por la Puerta de la Justicia y fueron a dar a una explanada, donde iban ordenando varios escuadrones de caballería de las guardias reales. Nadie les dijo una palabra y pudieron penetrar en el palacio. Las paredes de las habitaciones estaban adornadas con riquísimas telas de damasco y con divanes y otomanas de preciosas telas. De todas las fuentes de los patios brotaba el agua. El patio de los Leones estaba lleno de guardias, artesanos y alfaquíes, y en el fondo, en el salón de la Audiencia, se sentaba Boabdil, rodeado de cortesanos. A pesar de todo, reinaba el mayor silencio.
Al acercarse a un portal que daba a la torre de Comares, vieron a cada lado de la puerta a una ninfa de alabastro. Las dos estatuas mantenían la vista fija en un lado de la bóveda. La dama encantada le dijo a Sanchica que aquellas dos discretas estatuas guardaban un tesoro escondido por un rey moro desde hacía muchos siglos. Sanchica debería contárselo a su padre y, probablemente, éste, si buscaba donde apuntaban sus miradas, encontraría algo que le convertiría en el hombre más rico de Granada. Dichas estas palabras, como amanecía, la dama se despidió de la niña y desapareció.
Sanchica volvió a los salones que poco antes había visto animados por una multitud; pero ahora Boabdil y su cortejo habían desaparecido.
La niña salió de la Alhambra y se dirigió a casa de sus padres. Contóles lo ocurrido; pero éstos no quisieron creer nada de todo aquello, suponiendo que se trataba de un sueño. Pero la niña, tanto porfió, que Lope Sánchez empezó a tomarlo en cuenta.
Por de pronto, se encaminó a la Alhambra, y una vez allí miró, y remiró a las dos estatuas, como queriendo arrancarles su secreto. Al anochecer, cuando ya había quedado la Alhambra sin forasteros, Lope Sánchez, acompañado de su hija, y con un pico al hombro, se dirigió hacia la torre de Comares. En seguida abrió un boquete en la pared, en el lugar donde miraban fijamente las estatuas, y cuál no sería su asombro al encontrar dos grandes jarras de porcelana llenas de monedas de oro, que pudo sacar gracias a la ayuda del amuleto de su hija.
Cargados con toda aquella riqueza, volvieron alegremente a su casa. Lope Sánchez se enriqueció así de la noche a la mañana. Pero no por eso fue más feliz; al contrario, ahora pasaba las horas inquieto y pensativo. No sabía cómo ocultar a las gentes aquel tesoro. Sus vecinos, al verlo así, creyeron que la causa de su tristeza sería la falta de dinero; pero nadie pudo sospechar que su única calamidad era la riqueza.
La mujer de Lope Sánchez compartía las ansiedades de su marido; mas pronto recibió consuelo espiritual del confesor al contarle la verdad de su secreto. Éste trató de convencerla para que diera parte de su tesoro a la Iglesia, y así lo hizo. Pero su marido, cuando lo supo, se encolerizó de tal manera, que decidió salir de Granada. Aquel sacerdote conocía el secreto y no podía negarle nada de lo que pidiera. Como Lope era muy roñoso, no pudo sufrir esto con paciencia, y decidió irse a vivir a Málaga.
Una noche, con gran sigilo, cargaron un burro con su tesoro y abandonaron la ciudad del Darro y el Genil.
Nunca más se les volvió a ver; pero se sabe que en Málaga vivieron como grandes señores, y Sanchica casó con un aristócrata de rancio abolengo.
Lope siempre dijo que un hermano rico que murió en América le había dejado unas minas de cobre; pero en la Alhambra se corrió el rumor de que su fortuna provenía del descubrimiento del secreto guardado por las dos discretas estatuas de la torre de Comares.

(Vicente García de Diego)

miércoles, 19 de julio de 2017

Quejigo de Servé Huesca

ESTE ÁRBOL SE ENCUENTRA COMO EJEMPLAR AISLADO DENTRO DE UNA ZONA DE CULTIVOS, LO QUE SUPONE UNA CONSTANTE AMENAZA PARA ÉL, YA QUE LAS ACTIVIDADES DE LABOREO PODRÍAN DAÑARLO.

A casi dos metros del suelo, el tronco se divide en dos grandes ramas de 4,04 y 5,13 metros de perímetro, respectivamente. Su copa es irregular.
Las podas indebidas suponen un peligro para la conservación de este árbol, por lo que, para mejorar su estado, sería conveniente regular las que se le realizan y
llevar a cabo actuaciones que faciliten la cicatrización de sus heridas.
La zona en la que se encuentra este quejigo forma parte del Parque de la Sierra y Cañones de Guara, declarado Espacio Natural Protegido por la Ley 14/1990, de 27 de diciembre
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Nombre científico: Quercus faginea
Nombre común: quejigo
Denominación popular: Quejigo de Servé
Localidad (Provincia): Caldearenas (Huesca)
Edad estimada: centenario

(Antonio Rigueiro)

Los duendes de Cantabria

Aquí se engloban a todos los pequeños seres de la mitología cántabra, traviesos y burlones en una gran mayoría. Cabría distinguir entre los duendes domésticos, aquellos que viven en el interior o en los alrededores de las casas de Cantabria, como los trasgos y trastolillos, y los que habitan el bosque, como trentis, tentirujos y zahorís
En la frondosidad de estos bosques la mitología montañesa sitúa a espíritus y seres mitológicos, intentando dar respuestas al miedo a lo desconocido.


Encina de Can Carreró - Ibiza

LA SINGULARIDAD DE ESTE EJEMPLAR SON LAS RAÍCES SOCIALES Y CULTURALES QUE LA ENVUELVEN, Y TAMBIÉN LA SINGULARIDAD COMO ESPECIE, YA QUE PROBABLEMENTE SE SEMBRÓ HACE MUCHOS AÑOS Y LAS BELLOTAS QUE PRODUCE SON DULCES.
La rara presencia de una encina en Ibiza y, al mismo tiempo, las dimensiones y forma que presenta la hacen especial. Las primeras ramificaciones del tronco se extienden y llegan a tierra constituyendo, a la vez, punto de reforzamiento del árbol.
La encina está situada en un pequeño bosque de forma triangular en la vereda del camino.
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Nombre científico: Quercus ilex
Nombre común: encina
Denominación popular: Bellotera de Can Carreró
Localidad (Provincia): Sant Joan de Labritja (Baleares/Illes
Balears)
Edad estimada: centenaria

(Antonio Rigueiro)

martes, 18 de julio de 2017

Guadalest Alicante

Guadalest es una pequeña población que se sitúa a casi 600 metros de altitud en la zona septentrional de la comarca alicantina conocida como La Marina Baixa. Forma parte del Valle de Guadalest y está limitado a su vez por las sierras de Xortá y Serrella en el norte y la de Aitana en el sur. Los picos más importantes son los siguientes: Parats, Morro Blanc, L'Ombria del Castell, el Purot y el Morro Blau. En ocasiones estos aparecen nevados ya que los inviernos son fríos aunque disfrute Guadalest de un clima mediterráneo. Esta temperatura permite el cultivo de olivos, cítricos, algarrobos y almendros en las laderas y en el valle, y de pinos y monte bajo en las zonas más altas. La localidad es atravesada en dirección oeste-sudeste por el río del mismo nombre. El embalse homónimo situado a poca distancia es el encargado de recoger sus aguas, abasteciendo así a toda la comarca antes mencionada.
Guadalest ha sabido conservar, al igual que otros pueblos próximos, el original encanto de esta zona de la montaña alicantina. Así, sus habitantes que suman un total de 169, se dedican principalmente al turismo y a las labores agrícolas.
La población está separada de la capital de la provincia por una distancia de 67 km y de Madrid dista 486 km.
Los atractivos de esta villa hacen que esta sea visitada por unos dos millones de personas al año.

HISTORIA
Se fecha el origen de Guadalest en época musulmana. Fue el caudillo árabe Al Azraq el señor absoluto de toda la comarca. Además de ocuparse de la defensa del territorio, implantó un sistema de regadío bastante avanzado que dio gran impulso a la agricultura del valle. Una vez conquistados estos territorios por el rey Jaime I, fue cedido el señorío de todos los pueblos de este valle a Vidal de Sarrià.
Carlos I creó en el siglo XVI el Marquesado de Guadalest; este abarcaba las cercanas poblaciones de Benimantell, Beniardá y Benifató. Dicho título fue concedido a la familia de los Cardona, de origen aragonés que, junto con la de los Orduña, fueron las más representativas de la historia de la villa, llegando a ocupar los miembros de esta última importantes puestos en el gobierno del marquesado o en la alcaldía hasta principios de siglo XX.
Los moriscos habitaron los pueblos de este valle hasta su expulsión. Esta fue decretada por Felipe III en el siglo XVII, y motivó el despoblamiento de un buen número de aldeas. Por cierto, fue escenario Guadalest de numerosas escaramuzas entre estos moriscos y nobleza cristiana, a la que debían pagar elevados tributos.
El Castell de Guadalest siempre ha desempeñado un papel estrátégico pues el hecho de estar literalmente colgado de una roca le proporcionaba un sistema natural defensivo de bastante importancia. Su fisonomía, al igual que la del resto de la villa, se vio transformada por dos terremotos acaecidos en los siglos XVII y XVIII y por las batallas que tuvieron lugar durante la guerra de Sucesión.

(Guía azul - Pueblos escogidos)

Lago de la Baña - León

El lago de la Baña un espacio natural protegido de la provincia de León, Castilla y León, España.

Valores naturales
Pese a encontrarse situada en una zona de explotaciones mineras a cielo abierto, es somprendente el alto nivel de conservación de su riqueza biológica y paisajística.
La cobertura vegetal destaca por las masas de robles y abedules situados en las laderas bajas y cauces fluviales, ocasionalmente mezclados con chopos, aliso y sauces. Con menor frecuencia se pueden llegar a descubrir otras especies como el tejo y el acebo.
De entre la fauna destaca el lobo;como criatura más emblemática, compartiendo su papel de depredador con el águila real. Existen otros ejemplares de animales cazadores como el azor, el gavilán, águila perdicera halcón peregrino, la marta, gineta y zorro, este último uno de los más abundantes en la zona.
El panorama zoológico de este espacio natural protegido se completa con ejemplares de otras especies como pueden ser la trucha o salamandra.

(Wikipedia)

Los Malismos - Torre de Juan Abad

Los malismos, así llaman en Torre de Juan Abad (Ciudad Real) a estos duendes más parecidos a los trol nórdicos.
El duende castellano por excelencia. Ácrata, agitador profesional, que lleva el desorden y la subversión en las viviendas donde desarrolla sus actividades caseras, El más popular y extendido es este “Martinico”, “Martinillo” o “Martín” al que se le ha descrito generalmente como rechoncho, rabón, algo diablejo, de estatura tirando a chaparro (casi aspecto simiesco). Bastante inestable emocionalmente (pues son legendarios sus cabreos cuando es importunado); generoso, solidario con los hombres y mujeres, a los que no duda en dar mano en caso de necesidad, como de gastarle las peores jugarretas. Tiene peligrosos y secretos poderes que utiliza para transmutarse en animal (motivo por el cual algunos autores los emparentan, en forma lejana, con las hadas). Su color preferido es el rojo.
Posee extrema debilidad por aparecer con hábitos de fraile. En un relato donde se presenta una familia de hidalgos preparándose para mudarse a Valladolid (debido a las “bromas” del Martinico) descubren como éste (descrito como “frailecillo pequeño”), se les aparece con el “equipaje” al hombro, uniéndose así a la comitiva. Por lo que se le puede relacionar con el duende “Motilón” o “Mochilón”. Ser fantástico de la familia de los duendes vestido de frailón o frailuco, con grandes hábitos y cubierta la cabeza y parte del rostro con la capucha del hábito, donde en el fondo brillaban unos ojos terroríficos que despedían llamas y dejaban mudos de espanto.

Dos pueblos llamados Jabalí - Murcia

Hay dos pueblos en la huerta de Murcia que llevan ese nombre: Jabalí Nuevo y Jabalí Viejo, uno junto a otro.El nombre se le había dado, al parecer, por una acequia que antaño los moros llamaban Chabalí (Montés), porque era la última del Valle de Murcia y la más próxima a los montes. 
Pero la leyenda cuenta así: Hubo una vez un labrador en aquellas tierras, fuerte y fiero como un animal, pero hereje,  Y  un buen día le da un "dolorciquio" que después le dio más fuerte,  y se dio cuenta que aquello era "dolor entripao", así que antes de que cayera la noche  mandó buscar al barbero de la Ñora, que de estas cosas sabía bastante, que les dijo que lo único que ya le quedaba al pobre hombre era que le echaran "los cristos encima" (la extremaunción), así que , los buenos compadres, fueron al convento de los Jerónimos de la Ñora, y allí localizaron al padre Basilio, para que fuera a darle la extremaunción al enfermo,  Era una noche oscura como la boca del lobo y muy ventosa, y el buen padre iba metido en sus cavilaciones atravesando todo tipo de sendas y caminos a oscuras, llegando a caerse varias veces y levantándose raudo para llegar a tiempo a atender al enfermo y darle un buen pasaporte para el otro lado. En esto que oyó un rugido brutal que le hizo estremecerse, mientras se daba cuenta de que ya había llegado a  la puerta de la casa, en la cual, delante de la misma, había atravesado, un animalucho, que parecía un jabalí silvestre, pero con un aspecto mucho más siniestro de lo que había visto: los ojos rojos como brasas, una gran boca, con unos colmillos muy afilados....cuando en esto, el animal pegó un bufío y fue directo para el  fraile, que, sin pensarlo dos veces se arremangó los hábitos y salió pitando, hasta que pudo esconderse y despistar al fiero animal. 
Pensó en si debía seguir con su difícil empresa, y pensó que tal vez podía despistar al animal y colarse en la casa y después ya vería por donde saldría. Así que pensó en ir por un carro, pero se le ocurrió que mejor para colarse sería dar la vuelta a la casa y entrar por detrás. así lo hizo y cuando dio la vuelta a la casa, el horrible animal allí estaba esperando. Así que el cura empezó a darse cuenta y a comprender lo que allí estaba pasando, y saco un "guisosipio" de agua bendita que llevaba guardado, y empezó a echarle agua bendita a aquella cosa.Como  no acertara ni una sola vez la puntería, se le acabó el agua, y a la desesperada, le metió "el guisosipio" al jabalí por la boca, y gracias a esto pudo aprovechar para colarse en la casa. a la mañana siguiente, cuentan que mientras el padre se disponía a abandonar aquella casa, una paloma blanca escapaba por la chimenea y se perdía en el horizonte. era el alma del difunto que para salvarla, el padre Basilio tuvo que enfrentarse con el mismo Demonio en forma de jabalí. En recuerdo de esta historia, a aquella casa en donde ocurrió todo esto, se le llamó "donde pasó lo del Jabalí" y luego "del Jabalí" y cuando más tarde se hizo todo un pueblo, se siguió llamando "del Jabalí" Y donde paso todo fue en jabalí viejo que en aquellos entonces era un pinar.

Los diablos del Puente Viejo - Manresa

Una vez los demonios se apoderaron de la ciudad de Manresa y se instalaron bajo el Puente Viejo. Los diablos endemoniaban a todas las personas que pasaban. Los cónsules de Manresa, desesperados, pensaron que pidiendo las reliquias de un santo, los diablos se marcharían. Y así lo hicieron: pidieron las reliquias de San Valentín a los monjes del monasterio de San Benito de Bages. Tanto y tanto las pidieron que finalmente se las dejaron. Una vez bajo el Puente, las reliquias del santo asustaron a los diablos, que huyeron para siempre.
Los cónsules de Manresa quedaron maravillados cuando vieron el efecto que hacían las reliquias de San Valentín y decidieron que no las devolverían. Pero un día desaparecieron y nunca más volvieron a ver. Las reliquias fueron a parar sobre una colina en medio de un zarzas entre San Benedicto y San Fructuoso de Bages. Una pastorcilla que solía pastar por allí las encontró y las llevó a las autoridades eclesiásticas. En recuerdo del encuentro, en aquel lugar se construyó una capilla.

lunes, 17 de julio de 2017

El árbol embrujado - Altea

En un tiempo lejano, se cuenta, que en Altea vivía una anciana que logro obtener el favor divino de decidir cuando podían bajar aquellos que se subían a robar a un árbol frutal que poseía. Dicen que cuando llego la muerte a buscarla, astutamente la engaño para que se subiera al árbol donde la dejo mucho tiempo, finalmente pacto con la misma muerte que la dejaba bajar con la condición de que no iría a buscarla nunca.

El Bú Castilla la Mancha

Según Carlos Villar Esparza en su artículo “Mitología popular (Campo de Montiel)”  es un posible descendiente de alguna antigua deidad, al igual de otros seres de la fama con el “Tío Lobo”, la “ Mano negra” y el “Camuñas”. 
Al Bú se le daba figura de un gigantesco búho antropomorfo de color negro y grandes alas (primo hermano de la lechuza, que se bebe los aceites de las iglesias). De enrojecidos ojos, grandes como platos soperos; que paralizan de terror a sus víctimas. Su pico es afilado como cuchillas y sus garras son como trampas loberas de donde es imposible huir (aquel que era cogido se daba por muerto). Entraba por las ventanas para llevarse a los niños despiertos a su escondrijo, normalmente oscuras grutas en encinares (Laencina, era un árbol sagrado de los celtíberos).
Era costumbre que en noches cerradas, en las que los niños díscolos no querían dormir, las madres y abuelas abrieran las ventanas de las habitaciones y a grandes voces, llamaban al “Bú” para que acudiera. Se encuentra mención a este ser en distintos cantares castellanos:

Duérmete mi niño
Que ya viene el bú
Que se lleva a los niños 
Así como tu 

Landú, landú
serenadito landú
cierra tus ojos niñito
o vendrá el Bú. 

En toponimia, encontramos “El cerro del Bú” en los montes de Toledo, donde actualmente se encuentra unos yacimientos arqueológicos de la edad del Bronce. Este lugar ha sido inspiración de muchas leyendas, entre ellas que ahí se encuentra las puertas del infierno o la fantástica Cueva de Hércules.
En la provincia de Ciudad Real, en las proximidades de Alcolea de Calatrava, se encuentran también las "Peñas del Bú" y la "Laguna del Bú". También en la provincia de Ciudad Real, en una zona boscosa de las proximidades de Viso del Marqués podemos encontrar el "Cerro del Bú" y la "Umbría del Bu".Idéntico nombre de "Cerro del Bú" encontramos en Argamasilla de Calatrava muy cercano al enterramiento ciclopeo y prerromano de la Sala de los Moros.

Lagunaria de Sa Llotja - Mallorca

ESTE ÁRBOL ES LA REFERENCIA ÚNICA DE ESTA ESPECIE EN LAS ISLAS: NI SE HA LOCALIZADO OTRO EJEMPLAR MÁS GRANDE NI TAMPOCO DE MEDIDAS INFERIORES DESTACABLES.

Es un ejemplar de especie exótica  de inmenso e inestimable valor, cuyo estado de conservación es bastante bueno, a pesar de estar ubicado en un entorno urbano.
Alcanza una altura total de 18 metros y despliega dos gruesas ramas que surgen de un tronco de 2,60 metros de perímetro.
La lagunaria es una especie arbórea siempre verde, de hojas enteras, ovadas u oblongo-lanceoladas, y flores solitarias de cáliz acampanado, con cinco lóbulos y pétalos de color rosado.
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Nombre científico: Lagunaria patersoni
Nombre común: lagunaria
Denominación popular: Lagunaria de Sa Llotja
Localidad (Provincia): Palma de Mallorca (Baleares/Illes Balears)
Edad estimada: centenaria

(Antonio Rigueiro)

domingo, 16 de julio de 2017

Guayota - Tenerife

Guayota o Guaiota era el nombre que daban los guanches a la principal entidad maligna de su mitología según los primeros historiadores de Canarias.
El término, cuya forma primaria podría ser wa-yewta, ha sido traducido como 'golpear', 'combatir', o también más figurativamente como 'el Destructor'.

Mitología
Aunque las fuentes históricas escritas con bastante posterioridad a la conquista de la isla no detallan extensamente la mitología en torno a esta entidad, sí apuntan varias características.
De lo dicho por los historiadores se desprende que Guayota era el principio maligno de las creencias guanches, siendo asimilado con la idea cristiana del Diablo, y que habitaba en el interior de la tierra, principalmente en el volcán del Teide, al que llamaban Echeyde y era identificado con el infierno. Guayota era relacionado así con el fuego y con los procesos volcánicos destructivos.

Enfrentamiento entre Guayota y Achamán - Tenerife

Una leyenda literaria moderna popularizada recientemente pero sin base en las fuentes históricas tradicionales habla de un enfrentamiento entre Guayota y el dios supremo Achamán. Guayota había encerrado al dios del sol Magec en el interior del Teide, sumiendo a todo el mundo en la oscuridad. Los guanches pidieron clemencia a Achamán, quien tras una encarnizada lucha consiguió derrotar a Guayota, liberar a Magec y taponar el cráter con Guayota en su interior.
La leyenda cuenta que el tapón que puso Achamán es el llamado Pan de Azúcar, el último cono, de color blanquecino, que corona el Teide. Cuando el Teide entraba en erupción, era costumbre que los guanches encendieran hogueras con el fin de espantar a Guayota o bien, según otra versión, para que si Guayota lograba salir de Echeyde, creyera que seguía en el infierno y pasase de largo.

(Wikipedia)

sábado, 15 de julio de 2017

Pino de las Cuatro Garras - Poveda de la Sierra

ESTE EXTRAORDINARIO EJEMPLAR DE PINO LARICIO SE ENCUENTRA EN EL PARAJE DENOMINADO ARROYOMERDERO, EN LA MARGEN IZQUIERDA DEL RÍO TAJO, FORMANDO PARTE DE UN BOSQUE DE PINO LARICIO Y MELOJO.
Para poder contemplar este árbol, se parte de Poveda de la Sierra en dirección a Molina de Aragón y, tras recorrer 3 kilómetros, se accede a una pista forestal que bordea el río Tajo y que conduce, al cabo de unos 4 kilómetros, directamente al objetivo previsto.
Allí se descubre un excepcional pino negral, cuyo tronco, grueso, se eleva limpio de ramificaciones hasta una gran altura donde en el último tercio aparecen las diversas ramas que conforman la copa.
Su peculiaridad reside en que, a poca distancia del suelo, nacen cuatro poderosas ramas que se alzan verticalmente y que dotan al pino de su particular morfología. La altura total que consigue son 30 metros y el perímetro del tronco, medido a 1,30 metros, es de 3,20 metros: estamos, pues, ante un pino de dimensiones muy destacables.
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Nombre científico: Pinus nigra Arnold subsp. salzmannii (Dunal)
Nombre común: pino
Denominación popular: Pino de las Cuatro Garras
Localidad (Provincia): Poveda de la Sierra (Guadalajara)
Edad estimada: centenario

(Antonio Rigueiro)

Nacimiento del teatro español

El teatro español nació y desarrollóse ajeno por completo a la música, hasta el siglo XV. «Nacido el drama en el Templo — dice Cañete — cultivado en él a la sombra del clero desde tiempos que no se puede determinar con fijeza, pero que se remontan al siglo XI, fácil es comprender que el manejo del diálogo y la creación de una fábula dramática, por sencilla que fuese, debían parecer familiares a los poetas castellanos que escribieron bajo el cetro de los Reyes Católicos... Hemos visto que desde el siglo XIV se conocían las tragedias de Séneca (¿el trágico o el filósofo?) en nuestra lengua, por diversas traducciones, reiteradas en el siguiente, en castellano y lemosín ».
Cuadrillas mil de faranduleros recorrían España, con más aspecto de galeotes que de cómicos. Anidaban, como es sabido, en los patios y corrales de las posadas pueblerinas, sin que el nombre de aquellos histriones haya llegado hasta nosotros. En tan bajo nivel se tuvo a estas infelices gentes.
Por Madrid pasaron innumerables veces esos ambulantes cómicos sin que se afianzaran ni adquirieran notoriedad, hasta que buscando medios de subsistencia para sus hospitales las Cofradías de la Pasión y de la Soledad, fijaron un teatro, bien que rudimentario, en un corral de Isabel Pacheco, y actuó en él (siglo XVI) como farsante, el primer cómico español, de estancia fija, Alonso Velázquez. Con el correr del tiempo este local daría nombre al Corral de la Pacheca de nuestro días.
En este punto puede decirse que empieza la historia del teatro español, del que fué único ilustre progenitor, Juan del Encina, autor de letras y solfas. En 1496 apareció la primera edición de sus obras, de las que jamás fué intérprete, como algunos escritores han supuesto, porque ni en su juventud, ni al servicio de los duques de Alba, ni en Roma, donde, según afirma Barbieri.

(Fernando Periquet - Apuntes para la Historia de la tonadilla y de las tonadilleras de antaño)

Bosque de Urbasa - Nacedero del río Urederra

El bosque de Urbasa es más que un símbolo de los hayedos navarros, es una auténtica maravilla de la naturaleza, un lugar creado para convertir las miradas en sensaciones, los pasos en quebrantos espirituales y los sonidos en provocativas sugerencias.
El hayedo de Urbasa es tan grande y salvaje que necesita varias visitas para ir conociendo sus parajes y veredas y para empezar a saber moverse entre los enormes troncos de las hayas, porque en Urbasa hay muy pocos caminos que no sean pistas forestales; mejor dicho, sí que hay caminos y senderos, pero la enorme cantidad de hojas que cubren el suelo forman una gruesa capa de humus que impide completamente la posibilidad de guiarse por las sendas de herradura que tan bien conocen los paisanos de la zona. Un rincón de cuento de hadas en los bosques de Urbasa es el nacedero del río Urederra, un singular paraje geológico de paredes de roca calcárea donde el río se asoma al mundo exterior y es recibido por una corte de hayas, tilos, sauces, avellanos, tejos, robles y serbales; las mejores especies de caducifolias se han reunido para dar la bienvenida al río que con tanta algarabía vegetal abrazando sus primeros pasos desborda alegría a raudales, modelando con muy buen gusto un rosario de preciosas pozas de colores esmeraldas y turquesas y una serie de saltos de agua que resaltan aún más la belleza única de este rincón de las montañas de Navarra.
El árbol que más destaca en el ámbito cromático del bosque es el haya, como suele ocurrir donde aparece este personaje vegetal. Destaca por su porte dominante y su elegante presencia, pero la competencia es muy fuerte y en otoño son tantos los árboles que juegan a ser pintores, tantas las hojas que se convierten en caleidoscopios vivientes y tantas las sonrisas multicolores, que las hayas se fusionan con la masa forestal desdibujando sus formas en un alucinante maremágnum de árboles de colores.

(Juan José Alonso)

El Médico Francisco Vallés

Conocíase en el palacio la fama del médico Francisco de Valles, y, en septiembre de 1580, habiendo enfermado gravemente Felipe II, fue llamado a su cabecera y, después de un ligero examen, ordenó que se le suministrase una enérgica purga. Opusiéronse a ello los médicos que lo cuidaban, por entender que la luna estaba en contraposición y, en consecuencia, la purga debía producir efectos contrarios y causar grave daño a la salud del monarca. Valles, con gran tranquilidad y un poco burlón, cerró las maderas de la regia cámara y dijo a sus compañeros:
—Daré yo la medicina a su majestad tan quedito, que la luna no se enterará.
Con esta y otras prescripciones, logró que al momento el rey se sintiera mejor y después convaleciera hasta que llegó a sanar, con lo cual fue nombrado Vallés primero médico de cámara y protomédico de los reinos y señoríos de Castilla.

(Carlos Fisas)

Marjal de Almenara - Sagunto

El marjal de Almenara es un marjal protegido de España que pertenece a la Red Natura 2000. Tiene 1.550 hectáreas, que se han incluido dentro del LIC. También está incluida dentro del Catálogo de Zonas Húmedas de la Generalidad Valenciana, donde pertenece al grupo denominado albuferas y marjales litorales.
Esta zona húmeda se sitúa al sur de la Provincia de Castellón y al norte de la de Valencia, en las comarcas de La Plana Baja y Campo de Murviedro. La marjal comprende parte de los términos municipales de Chilches, La Llosa, Almenara, Sagunto, Benavites y Cuartell.
Dentro de los límites del Paraje se puede encontrar una gran variedad de hábitats, característicos del paisaje costero mediterráneo, donde se encuentran los típicos de montaña con los de los humedales. Entre los hábitats presentes dentro del Paraje hay que destacar los siguientes incluidos en la Directiva Hábitats 92/43/CEE:

Estanque natural con vegetación hidrofítica.
Turberas calcáreas de Cladium mariscus.
Pastizales salinos mediterráneos.
Estepas salinas mediterráneas.
Matorral termomediterráneo.
Prados húmedos mediterráneos.

(Wikipedia)

viernes, 14 de julio de 2017

El Cristo Abarrancador - Jubera

Llegó a esta localidad un forastero que hacía el Camino de Santiago, permaneciendo varios días en el pueblo, oyendo de los vecinos que se quejaban de no procesionar una cruz en sus fiestas, al no tenerlas.
Al preguntar el forastero que cuanto faltaba para las fiestas (14 de septiembre), le dijeron que un mes, a lo que respondió que en siete días les haría un crucificado, si le cedían un lugar, madera y comida cada día.
Un vecino le ofreció su casa, pero el peregrino eligió la iglesia donde se encerró, con la madera y por debajo de la puerta le ponían la comida cada día, sin poder entrar nadie, ni para hablarle.
Una vez transcurridos los siete días, al octavo de madrugada, un juberano fue a la iglesia para comprobar el trabajo y al entrar, ya que la puerta estaba abierta, se llevó una gran sorpresa.
Salió corriendo de la iglesia y llamó a toda la gente del pueblo, quienes al entrar en el templo, vieron en el centro de la iglesia una cruz y un Cristo crucificado, el peregrino ya no estaba, pero si estaban intactos los siete platos con la comida de los siete días.
También se le llama el Cristo Abarrancador, ya que como llueve tanto en estos parajes, que el agua arrastra la tierra y produce surcos en las calles con pequeños barranquillos, y cuando llueve por esta zona se suele decir: "Como siga así va a abarrancar todo".

(larioja.org) 

Laguna A Bodeira - O Grove

La laguna está situada al lado de la playa Mexilloeira y aislada del mar por una gran duna. Los juncos limitan la laguna para dar albergue a las aves migratorias que habitan este lugar. Es la única laguna con estas características de la provincia de Pontevedra.

(Concello)

El romero de Montserrat - Monistrol

Iba por la carretera de Monistrol a Montserrat un romero que hacía el camino a pie, en cumplimiento de una promesa, cuando encontró en la cuneta un hombre muerto. Tenía una herida en el pecho, por lo cual se deducía que había muerto asesinado.
Dudó unos momentos el caminante, sin saber qué hacer. Su primera intención fue dejar el muerto donde estaba, por miedo a buscarse complicaciones. Pero, pensándolo mejor, creyó que era inhumano dejar abandonado el cadáver -, no se vio con fuerzas para pasar y seguir su camino indiferente. Así, encomendándose a la Virgen de Montserrat, lo tomó en brazos y deshizo el camino hecho, para dirigirse a Monistrol.
Se acercaba ya al pueblo, cuando fue detenido por las autoridades y acusado de homicidio.
El infeliz no pudo probar su inocencia, y fue condenado a la horca. En vano pretendió defenderse diciendo que únicamente la piedad le indujo a coger el cadáver y llevarlo al pueblo para darle sepultura.
Llegado el momento de la ejecución, le pasaron la soga por el cuello, y cuando fueron a tirar de ella, se rompió. Probaron entonces con una soga de hierro; pero todo inútil: también se rompió. Encendieron entonces una gran hoguera, para quemarlo vivo; pero no bien subió a la pira, empezó a llover a cántaros, y el fuego se apagó. Enfurecidos los jueces, decidieron echarlo a un arroyo que corría cerca del pueblo. Lo hicieron, y en el acto el arroyo se secó.
Ante tantos contratiempos, los jueces preguntaron al acusado qué sortilegios empleaba para librarse de la muerte, y contestó el romero que lo único que había hecho era encomendarse fervientemente a la Virgen de Montserrat.
Comprendieron entonces que el hombre era inocente, y lo dejaron libre.

(Vicente García de Diego)

Cañada Real del Reino de Valencia

Arranca de la sierra de Tragacete y atraviesa Cuenca terminando en Valencia.
La Cañada Real del Reino de Valencia atraviesa la provincia de Valencia de Este a Oeste, conectando dos espacios emblemáticos de la Comunitat Valenciana como son las Hoces del Cabriel y l’Albufera.

Genti di muerti - Las Hurdes

En lo más profundo del Norte de Extremadura, en las Hurdes, se cuenta la leyenda de la Genti di Muerti. Históricamente esta comarca ha sido considerada uno de los parajes más remotos de la Península ibérica. Su fama de inaccesible, alimentada por el aislamiento y las duras condiciones de vida de sus habitantes en tiempos pasados, ha  contribuido a que esta zona sea considerada un lugar lleno de misterios.
Noches lúgubres son en las que dos jinetes encapuchados aparecen cabalgando sendos caballos blancos. Son un hombre y una mujer ya ancianos, de aspecto fantasmal y manos huesudas que asoman, al sujetar las riendas, entre las largas capas con las que se cubren.
Se dirigen al encuentro de aquellos que van a fallecer de manera inminente para llevarse sus almas consigo al inframundo.
Si alguien se cruza en su camino y, asustado, osa preguntarles quiénes son, ellos se descubren mostrando un rostro vacío y responden: “Somos Genti di Muerti”, antes de desaparecer dejando tras de sí tan sólo el olor a humedad de los sepulcros.

Achaman - Tenerife

Achamán era el nombre que recibía una de las entidades mitológicas divinas en las que creían los guanches, antiguos pobladores de la isla de Tenerife .
Era considerado el Ser Supremo de la mitología guanche, siendo relacionado con el cielo.

Etimología
El término Achamán fue traducido por los primeros historiadores como 'el cielo' o simplemente como 'Dios', aunque otros indican que Acaman significa 'sol'. Para lingüistas modernos Achamán, cuya forma primitiva sería aššaman, puede ser traducido como 'el Celestial' o 'el Centelleante' basándose en comparaciones con voces bereberes que aluden al relámpago y al rayo.
En los primeros textos históricos el término aparece generalmente formando parte de la locución Achguayaxerax, Achorom, Achaman, que traducían por 'el sustentador de cielo y tierra', aunque parece que esto sólo alude a Achguayaxerax, siendo la traducción completa de la locución 'he aquí el Espíritu que sustenta el universo, el Celestial, el Centelleante'.
Aparece en la documentación también con las variantes Achamón, Acaman y Ataman, conservándose además otros nombres por los que era conocido según los atributos que poseía: Achuhurahan 'el que está en lo ardiente o brillante', Achuhucanac 'el que está en la lluvia', Achguayaxerax 'he aquí el Espíritu que sostiene el firmamento', Atguaychafanataman 'he aquí la causa de la luz de los relámpagos', y Achuguayo 'el que es espíritu'

(Wikipedia)

Miradoiro A Siradella O Grove

Es el punto más alto de la península de O Grove que forma un extraordinario mirador sobre la ría de Arousa y el océano atlántico.
Desde allí veremos a nuestros pies las islas atlánticas, la lengua de arena que une la antigua isla de O Grove con el vecino municipio de Sanxenxo, la rica ensenada de O Vao y la playa de A Lanzada.

(Wikipedia)

Bosquete de pino laricio Quesada

BOSQUETE DE PINO LARICIO DE LA SIERRA DE CAZORLA.
EN LAS LADERAS DEL PICO CABAÑAS SE DESCUBRE ESTE BOSQUETE COMPUESTO DE EJEMPLARES MUY LONGEVOS DE PINUS NIGRA, QUE OFRECEN UNA BELLÍSIMA ESTAMPA
La Sierra de Cazorla pertenece al Parque Natural de Cazorla,  Segura y las Villas que, con una extensión de 200.000 hectáreas, constituye el espacio protegido de mayor superficie de toda la península Ibérica. Otro de sus grandes activos es que alberga el nacimiento de dos de los principales ríos peninsulares, el Guadalquivir y el Segura.
Los bosques de pino laricio o negral de la Sierra de Cazorla, emplazados entre los 1.200 y los 2.000 metros, atesoran un alto valor ecológico y caracterizan el paisaje de la sierra. Comparte espacio en algunos lugares con el quejigo, y similares requerimientos ecológicos. Acompañando a la especie dominante se encuentran principalmente rosáceas: Amelanchier ovalis, Crataegus monogyna,
Prunus mahale
------------------
Nombre científico: Pinus nigra subsp. salzmannii (Dunal) Franco
Nombre común: pino laricio
Denominación popular: Bosquete de pino de la
Sierra de Cazorla
Localidad (Provincia): Quesada (Jaén)
Edad estimada: algunos pinos son centenarios

(Antonio Rigueiro)

miércoles, 12 de julio de 2017

El cuélebre

El Cuélebre es una serpiente alada que custodia tesoros y personajes encantados. Vive en los bosques, en las cuevas y en las fuentes de gran cavidad subterránea. Otras veces en las gargantas de los ríos y arroyos, alojándose en las covachas que suelen apreciarse en los recodos de las gargantas pétreas.
Ataca a las personas y a los animales. La escama que le cubre es tan dura que rechaza los impactos de las armas arrojadizas; únicamente se le puede dar muerte hiriéndole en los ojos o en una parte vulnerable de la garganta.
Cuando es viejo y está muy encascarado, o sea, cuando su escama es ya durísima y crecida la naturaleza ya le prohibe vivir en las covachas, y se tiene que ir volando a la mar cuajada, donde viven los cuélebres que, por viejos, han sido expulsados de sus viviendas. En el fondo de este mar hay montones de riquezas, pero los hombres no se pueden apoderar de ellas por la vigilancia de los cuélebres.
Por Asturias se halla muy extendido el mito del cuélebre. Lo hay en Bulnes, del concejo de Llanes, en una cueva junto al mar custodiando un tesoro. En la Cueva del Cuélebre en Noriega, concejo de Ribadeva; en Piedrafita, entre Morcín y Quirós, en Saliencias, concejo de Somiedo, y en Oviedo detrás del convento de Santo Domingo.
En el Xienal, concejo de Quirós, existe el Prado del Cuélebre, Braña de Valdecuélebre está en el concejo de Somiedo; y encima de Barrio, concejo de Teverga, está Cuevafrás, y cuando pasan por allí los pastores dicen: "culebrón de Cuevafrás, baxa al riu y beberás".
Había un cuélebre muy grande en una cueva de Brañaseca, concejo de Cudillero, y los vecinos le alimentaban con borona para que no les comiera el ganado, diciéndole: "abre la boca, Culebrón, que ahí te va el boroñón". Un día le dieron una piedra calentada al rojo y murió.
Detrás del convento de Santo Domingo, en Oviedo, está la cueva del Culebrón, que para evitar que comiera los cadáveres de los frailes éstos le daban pan cada día; hasta que una vez se les ocurrió darle un pan lleno de alfileres y murió.
En "Vega de Cueturrasu", en el concejo de Cangas de Onís, un cuélebre comía todos los días una oveja. Una mañana, estando enroscado, oyó el cuerno de un pastor, aleteó y se quedó engolado en la forcadura de una encina, y allí le dieron muerte.
En Allande hay una iglesia románica, Santa María de Celón, y un cuélebre comía los cadáveres que enterraban allí. Un día llegó un peregrino y le dio muerte con la lanza. Esta escena esta esculpida en una piedra colocada debajo de la cornisa exterior del ábside.
Por la provincia de León las alusiones al cuélebre se hallan esculpidas en las piedras de muchos monumentos. Incluso en la capilla de Santiago en la catedral, la perfección de esta escultura es de una belleza extraordinaria.



Monte Aloia - Vigo

Las sierras costeras del sur de Vigo presentan una configuración de media montaña muy humanizadas por el campesino gallego, que lleva practicando la ganadería extensiva desde tiempos remotos. Una de las más tradicionales maneras de cuidar animales domésticos se lleva a cabo en los vecinos montes de Mougás. En los pastos de altura, los gánanos, recios y nobles caballos también conocidos como ponis asturgalaicos, viven en estado de semilibertad, recorren los montes sin ataduras ni muros de piedra; ellos eligen los pastos y los lugares de parto, carecen de establo pero no de dueño, que una vez al año, precisamente después de los alumbramientos de primavera y mientras los potros permanecen junto a la madre, reúne a la manada para marcar a los nuevos miembros y vender alguna cabeza en la gran fiesta popular conocida mundialmente como A Rapa das Bestas, una mezcla de trabajo y diversión con reminiscencias muy arcaicas. Una vez pasada la fiesta y el correspondiente censo de los caballos y sus crías, los animales vuelven al monte para pasar otro año de rústica libertad.
El monte Aloia se encuentra en el extremo meridional de la sierra del Galiñeiro, asomando su corona de granitos sobre la enorme vaguada de la cuenca del bajo Miño, una línea azul plagada de ciudades, carreteras y zonas residenciales que viven al margen de estos aireados áticos de montaña. Sólo hay que hacer unos kilómetros para dejar el bullicio de las orillas del río y encontrar la energía pura que emana de las montañas y que tanto añoran los caballos gánanos para alimentar su espíritu libre. Sin duda, el gran encanto del monte, superior incluso al paisaje de los pinares de repoblación y las manchas de alcornoques, carballos y alerces, es la impresionante vista de esa cuenca fluvial abriéndose paso entre colinas y vaguadas, salpicando pueblos y pintando jardines. Con la vista se acompaña al río en su camino hacia la salinidad, cuando se convertirá en trozo de mar con el permiso de otro de los grandes montes gallegos, el de Santa Tecla, muy concurrido por los pueblos prehistóricos, que permanece inalterable sobre el estuario del Miño para no perderse el sencillo e invisible momento de transmutación.
El material geológico dominante en el monte Aloia es el granito, un tipo de granito duro y compacto muy vistoso por los enormes granos de feldespatos blancos que descomponen en reflejos plateados el color general de la roca. Y junto a la piedra habita el árbol, y el árbol del Aloia es el pino de repoblación, poco consistente por estar ligeramente desplazado de su habitat, que ha ocupado el territorio de antiguas sobreiras y carbalhadas, pero con suficiente presencia arbórea para intimidar al resto del paisaje creando parajes de auténtica emboscada, especialmente en los alrededores de la ermita de San Xián y en los barrancos más solitarios y las cabeceras de las vaguadas por compartir la masa forestal con otras especies más jugetonas con los colores y las formas.

(Juan José Alonso)

La monjsa sacristana

En un antiguo y austero monasterio, encomendado a una orden de religiosas, habitaba una monja muy joven llamada Beatriz, de gran piedad en su vida religiosa y profundamente devota de Santa María, a la que consagraba la mitad de su vida; continuamente se la veía de rodillas ante el altar, en ferviente adoración, ofreciendo a su divina Madre su espléndida juventud y la pureza de su alma angelical. La abadesa y todas las hermanas del convento le profesaban gran cariño por su bondad y dulzura, y le encomendaron el cargo de sacristana de la iglesia, que desempeñaba con gran celo, adornando artísticamente los altares con abundantes cirios y las más variadas flores, arrancadas por sus bellas manos del frondoso jardín de aquella abadía, sin que nunca le faltara a la imagen de la gloriosa Virgen aquel homenaje del encendido amor de su sierva.
Pero siendo Beatriz muy niña y extraordinariamente bella, despertó la pasión de un clérigo que frecuentaba el monasterio: la asediaba éste con apasionado lenguaje, y trataba de convencerla de que huyera con él. Mas Beatriz, que al principio se resistía con entereza y rechazaba las amorosas proposiciones, sentía desfallecer sus fuerzas ante los embates de aquella fuerte tentación, que, apoderándose de todo su ser, llegó a adueñarse de ella. Intentaba rezar, pero su devoción se había convertido en aridez de espíritu, y su imaginación volaba muy lejos, sintiendo hastío en la oración. Y en una ocasión en que la iglesia estaba desierta, el enamorado clérigo logró al fin que la monja accediese a huir con él.
Ella, antes de marchar, se postró de hinojos ante la Virgen, diciéndole: «Soberana señora, yo que te serví honestamente toda mi vida hasta hoy, que no puedo contener esta fuerza que me arrastra lejos de ti, te encomiendo las llaves de esta iglesia».
Y depositándolas sobre el altar, escapó del convento con el clérigo. Transcurrió poco tiempo y el clérigo, una vez que hubo satisfecho su pasión, abandonó a Beatriz, que quedó con el alma desgarrada y en gran confusión de espíritu. Sin atreverse a volver al convento, se hizo una mujer pública, llevando esta vida impía y vergonzosa durante quince años, torturada por los remordimientos de su conciencia, y conservando una vaga esperanza de perdón.
Pasaba un día por la puerta del monasterio, y sintió el deseo de llamar y preguntar por la hermana sacristana, y acercándose a la puerta, llamó con unos aldabonazos: salió a abrir la portera del convento, y la antigua monja le preguntó: «Dígame, hermana, ¿qué fue de Beatriz la sacristana?». A lo que respondió la portera: «Sigue muy bien, tan santa y devota como siempre, desempeñando a maravilla su oficio de sacristana. Todas las religiosas la quieren, como ya lleva en el convento veintiséis años, demostrando gran piedad».
Beatriz se marchó, pensando en las misteriosas palabras que acababa de oír, mas sin acertar a comprenderlas. Cuando se le apareció la gloriosa Virgen, diciéndole: «Beatriz, hija mía; durante quince años, en figura tuya, he desempeñado el oficio de sacristana. Vuelve al monasterio, y continúa sirviendo como si no te hubieras ido, porque nadie sabe tu pecado, pues creen que has continuado en tu puesto. Haz penitencia para alcanzar el perdón de tus muchos pecados».
Y al momento desapareció. Beatriz regresó al convento y, volviendo a tomar sus hábitos y las llaves, continuó el oficio de sacristana, sin que nadie llegara a darse cuenta de su vuelta. Únicamente el confesor a quien descubrió su vida y sus pecados era conocedor de aquel milagro, imponiéndole severas penitencias, que Beatriz cumplía con rigor, edificando a sus compañeras con el ejemplo de su virtud heroica y de su santa vida, llena de sacrificios, hasta expiar sus culpas.
Llegada su última hora, Beatriz llamó a toda la comunidad, que la rodeó en su lecho de muerte, y en alta voz confesó su pecado, descubriendo el prodigio obrado por la Virgen, que durante quince años desempeñó por ella el cargo de sacristana. Fue todo ello atestiguado por el confesor. Y murió santamente en aquel instante.
Todas las monjas quedaron admiradas de aquel portento y acudieron a dar gracias a su madre celestial, que había obrado aquella merced con la religiosa, viviendo quince años en aquel monasterio.

 (Vicente García de Diego)


lunes, 10 de julio de 2017

Donyet - Cataluña

En la mitología catalana, donyet es un tipo de duende, no tan pequeño como la mayoría, que se dedica a ir sobre las crines de los caballos y los conduce solos durante la noche. Les encanta la velocidad. Tradicionalmente van vestidos con una faja, un chaleco de payés o chupetín y un pañuelo atado a la cabeza con un cascabel en el extremo. Se cree que viven en las casas de gente modesta.

Prat de Cabanes-Torreblanca

El Prado de Cabanes-Torreblanca (Prat de Cabanes-Torreblanca en valenciano) es un Parque natural de la Provincia de Castellón en la Comunidad Valenciana, que constituye una zona de humedales de gran extensión y gran valor paisajístico donde se alojan diversas especies de aves acuáticas. El Parque Natural del Prat se extiende sobre una superficie aproximada de 800 Ha. perteneciendo a los municipios de Torreblanca y Cabanes.
Este paraje de 865 hectáreas fue declarado parque natural por el gobierno valenciano el 24 de enero de 1989 y se encuentra localizada en la comarca de la Plana Alta. El interés ecológico y paisajístico de este espacio, así como su fragilidad son los motivos que han llevado a su conservación mediante la declaración de espacio protegido.
El paisaje del Prat, es el de una llanura litoral separada del mar por un cordón de gravas y cantos con acumulaciones de depósitos arenosos que constituyen las marismas y pantanos del citado Parque, quedando éste limitado por la Sierra de Irta y el Desierto de las Palmas. Su longitud se aproxima a unos 7 km, y 1,5 km de anchura. Sirvió de cierre a una antigua albufera que ha sido colmatada por la acumulación de sedimentos de origen aluvial (lo que ha originado el cordón de gravas y cantos rodados), y por detrás de este cordón se localiza una zona en la que aparecen depósitos cuaternarios de turbesa, relacionados con sedimentos deltáicos y costeros.
El parque se caracteriza por la presencia de una lámina de agua, permanente en algunos lugares y temporal en otros. La inundación de determinadas zonas es debido a que es una zona deprimida porque no existe ningún curso fluvial continuo que aporte agua al parque, aunque si existen diversos manantiales de agua dulce que contribuyen a mantener inundadas algunas zonas durante todo el año.

(Wikipedia)

El crimen de Gutur - La Rioja

Noche del 23 al 24 de septiembre de 1916, en el poblado de Gutur, aldea de Aguilar del Río Alhama, un individuo llamado Marcelino Jiménez Lavilla entra en la habitación donde dormían su madrastra, Jenara González, y su hermana Pilar y les da muerte.
Este es uno de los crímenes más alevosos en la comarca del Alhama: el 'crimen de Gutur'. Madrastra y hermana fueron asesinadas por el expeditivo sistema de meterles plomo en el cuerpo mientras dormían plácidamente  Además, el muchacho le sacudió una tremenda paliza a su hermana menor, porque no terminó de morirse con la ración de balazos.
El móvil de semejantes actos fue la ambición de Marcelino, que quería la herencia de su padre, 'Juaneras', para él solo. La investigación se complicó con el descubrimiento de un cómplice necesario, el padre de la novia de Marcelino, Manuel Soria, conocido como 'El Melenas'. Dadas las escasas luces de Marcelino, y la minuciosa estrategia con que se planearon los crímenes, el juez llegó a la conclusión de que alguien había colaborado con Marcelino y le había inducido. El cómplice necesario se demostró que era 'El Melenas'.

EL ÚNICO QUE ME HA QUERIDO
Declaración de Marcelino Jiménez, el asesino: «Mi padre era el único en el mundo que me ha querido. Mi padre, Juan Jiménez, que todo el mundo le decía 'Juaneras', llevaba fama de trabajador, y lo era, pero lo mató el estómago, que dejó de digerirle las comidas».
«Mi padre vivía para los quehaceres de la hacienda, y lo mismo labraba, que podaba, que te hacía una zanja, que levantaba un pajar, sin darse descanso. ¡Cómo trabajó! Yo creo que del nervio que tenía le vino la enfermedad. Tenía dolores en el estómago todas las mañanas, y desde hace mucho tiempo. Igual desde que la Jenara le hacía las comidas, que me decía en secreto, mi padre, que no se las ponía buenas. Le alcanzó el mal tanto, que sólo tomaba vino hervido con sopas de pan. Y lo vomitaba muchos días. Tomó asco de todo».
«Cuando murió madre, yo tendría nueve o diez años y mi hermana sólo ocho. Y padre enseguida se quiso casar porque a Jenara la conocía de siempre, que fue vecina en Gutur, aunque ella se fue a vivir a Cervera. Una mañana de domingo mi padre se bajó a Cervera con toda la determinación y sin avisar le propuso a Jenara el matrimonio. A los diez días se casaron. Yo fui a la boda, que la hizo don Ezequiel, el cura en Aguilar, y después fuimos todos a desayunar chocolate con picatostes y enseguida mi padre dijo: «Hala, a trabajar, que tenemos que podar los olivos, y cada uno a su labor». Jenara no dijo nada, pero en casa le esperaba una colada de órdago y cocinar, y limpiar a los animales. A mí me dijo padre: «Y tú a la escuela, a aprender». A Pilarín, mi hermana, no la dejaron asistir a la boda.
«Mientras vivió mi padre en la casa de 'Juaneras' era un no parar, desde el amanecer a la noche, a vueltas con la labranza y los animales. sin tregua. Así que cuando murió padre, él descansó y descansamos todos. Jenara, entonces, se hizo el ama, hasta que la maté, que en paz descanse».

"ME PARECIA QUE VAREABA LA LANA DE UN COLCHÓN"
Se confiesa autor: «...Cuando tuve que rematar a la Pilar con «la amuga de la basta» me dio mucho furor. Cuando caía el golpe en blando me parecía que vareaba la lana de un colchón, saltaba la sangre y más me enfurecía.»
«Me dio rabia que chillara y más palos la fui atizando hasta que se estuvo quieta y callada. Pilar era mi hermana pero yo no me hacía con ella, porque daba siempre la razón a madre, y Jenara no me entendía... Cuando marchamos, dejamos las paredes de la habitación todas ensangrentadas y las ropas las quemamos en el horno de la casa. Nunca creí que fuese a matarlas así. Te pones a matar y te enardeces, es cierto.»

Después de lo acontecido, los asesinos se dirigieron a Inestrillas a beber unas copas para digerir lo que habían hecho.
Al día siguiente Marcelino fue detenido por la Guardia Civil y más tarde 'el Melenas'. Instruida la causa por el juez Abentín, de Cervera, en 1918 tuvieron juicio oral, y el fiscal pidió dos penas de muerte. Rumores de la época aseguran que no perecieron en el patíbulo: al 'Melenas' lo mató una bomba en la Guerra Civil en Madrid, donde vivía. Doce años más tarde, volvió 'el Marcelino' por la comarca. Le faltaba una pierna. Llegó pidiendo limosna a Gutur y fue visto en la casa del crimen, una casa que fue escuela durante una época.
La novia formal de Marcelino, e hija del Melenas, anduvo años penando hasta que marchó de la comarca del Alhama.